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Úlceras gástricas: un problema mayor de lo que creemos

¿Qué es?

Las úlceras gástricas son llagas en el revestimiento del estómago que se producen debido a la erosión de la membrana mucosa protectora.

¿Cómo se forman?

Imagine que el estómago de su caballo es como una bolsa con una capacidad de entre 8 a 12 litros donde entra la comida a través del esófago. La mitad inferior está cubierta por la mucosa glandular, que es donde se produce el ácido gástrico. El ácido gástrico ayuda a la digestión de los alimentos. También tiene otra importante función, convierte en inofensivas otras bacterias y sustancias no deseables que el caballo ingiere junto con la comida. La mitad superior del estómago tiene un tipo diferente de revestimiento, que no es tan resistente al ácido gástrico.

En la naturaleza, los caballos comen continuamente alimentos con pocas calorías y mucha fibra, por lo que el estómago siempre está con contenido. La acidez de los jugos gástricos queda amortiguada por la saliva y el volumen de alimento. Si se diese el caso de que entrase poca saliva, los jugos ácidos se vuelven tan fuertes que pueden atacar a la membrana mucosa del revestimiento, dando lugar a inflamación. Esto también puede ocurrir si el caballo come una gran cantidad de alimento concentrado en una sola toma, lo que hace que se produzca menos saliva y que el estómago, de repente, esté muy lleno, lo que facilita que el ácido también entre en contacto con el revestimiento de la parte superior.

¿Cuáles son los factores de riesgo de padecerla?

Muy poca fibra (pasto-forraje)

A diferencia de las personas, los caballos producen saliva principalmente cuando mastican. Entre sus funciones, esta saliva neutraliza el nivel de acidez de los jugos gástricos, lo que significa que si un caballo no mastica lo suficiente, no produce suficiente saliva y se incrementa el riesgo de úlcera gástrica. Si un caballo dispone de una cantidad ilimitada de fibra sí que puede producir saliva suficiente. La presencia de una masa alimenticia con un alto contenido de fibra también neutraliza la acidez del estómago, reduciendo el riesgo de úlceras gástricas.

Dieta alimenticia concentrada

Los caballos mastican rápidamente el pienso. A causa de ello, producen menos saliva al comerlo. La presencia de nutrientes como el almidón y el azúcar implican que muchos tipos de piensos se digieren de forma diferente a la fibra, lo cual puede dar lugar a que aparezcan úlceras gástricas.

Medicación

Algunos medicamentos, como los analgésicos y los corticosteroides pueden reducir la protección del revestimiento del estómago, haciendo más probable el daño causado por el ácido gástrico.

Estrés

El estrés da lugar a que se produzcan sustancias que hacen que el revestimiento del estómago sea más sensible al ataque del ácido gástrico. Los caballos experimentan estrés cuando no se satisfacen sus tres necesidades más importantes: fibra sin limitación, suficiente libertad de movimiento y contacto con otros miembros de su especie.

Entrenamiento intensivo

El trabajo intenso puede hacer que el estómago se contraiga. Como resultado de ello los contenidos ácidos de la parte inferior del estómago entran más contacto con la parte superior, que recordemos que está menos protegida. Esto es aplicable especialmente al efecto en un estómago vacío: puede imaginarse que si no hay un ‘tampón’ de fibra en el estómago, el jugo gástrico puede salpicar fácilmente el revestimiento desprotegido de la parte superior del estómago, lo cual puede acelerar la aparición de úlceras gástricas.

¿Por qué son un problema?

En realidad, que un caballo tenga o no síntomas no importa mucho, hay inflamación y eso nunca es bueno para la salud del caballo. En este caso, una parte de los procesos corporales se enfocan en combatir esta inflamación, como resultado de lo cual no es posible rendir óptimamente. También es desagradable para el caballo tener que moverse con dolor de estómago.

¿Qué caballos son propensos a padecerlas?

Las úlceras gástricas no son un fenómeno ‘nuevo’, pero se relacionaban principalmente con los caballos de enganche y carreras, en gran medida debido al método de alimentación. A estos caballos se les da mucho alimento concentrado y poca fibra. Además el esfuerzo extremo y el estrés que causan estos deportes, también debido a los múltiples viajes, puede hacer que el estómago se contraiga más haciendo que el ácido gástrico entre en contacto con la mitad superior menos protegida.

Hoy en día se sabe que muchos caballos y ponis ‘ordinarios’ también sufren de úlceras gástricas. El estrés crónico, debido a un régimen de alimentación inadecuado, el aislamiento en un box, los viajes y la participación en competiciones y/o la falta de libertad de movimiento causan problemas en muchos caballos. También se ha descubierto que los potros son mucho más sensibles de lo que se creía, especialmente en los primeros meses y durante el período de destete.  

¿Existe alguna relación con que muerdan el comedero o traguen aire?

Parece ser que sí. Los expertos creen que los caballos que muerden el comedero y succionan el aire pueden estar tratando de imitar los movimientos de masticación para producir saliva neutralizante. Un suministro inadecuado de fibra y el estrés crónico pueden provocar úlceras gástricas y comportamientos estereotipados (vicios).

¿Cómo saber si las sufre?

No es posible ver si un caballo sufre de úlceras gástricas desde el exterior. El veterinario sólo puede verlas examinando el estómago con un endoscopio, que es un tubo con una luz y una cámara en el extremo que se introduce a través de la ollares.

Aunque los síntomas suelen ser mínimos sí que podemos sospechar que padece de úlceras gástricas, puede tener más información en el blog de Pavo .

¿Cuál es el tratamiento?

Si el veterinario encuentra úlceras gástricas graves en su caballo, en muchos casos será necesario el tratamiento con un supresor de ácido gástrico. Sin embargo, es mucho más importante revisar el manejo y el régimen de alimentación a fin de determinar cuál es la causa.

Aunque en los humanos hay una bacteria específica que puede provocar úlceras gástricas, esto todavía no se ha demostrado que sea causa de problemas en los caballos, por lo que la administración de antibióticos no está recomendada..

¿Cómo prevenirlas?

La alimentación y su manejo desempeñan un papel importante en la lucha contra las úlceras gástricas. Recordemos que al masticar el caballo produce saliva que neutraliza el ácido gástrico, por eso es importante que tenga acceso a fibra, como hierba, heno o ensilado, día y noche. Si le preocupa que el caballo engorde demasiado, lo mejor es darle un tipo de fibra baja en calorías, o bien usar una red de heno con pequeños agujeros o un bozal de pastoreo. No olvide que los caballos también necesitan tener acceso a fibra por la noche, porque a diferencia de los humanos, no duermen toda la noche. En la naturaleza, los caballos pastan de 16 a 18 horas diarias. Más información en el blog de Pavo .

Las grandes raciones de alimento concentrado con alto contenido de azúcar y almidón tienen un efecto negativo en la formación de úlceras gástricas. Si su caballo necesita energía para rendir, es mejor suministrarle fibra de mayor calidad complementada con un equilibrador de vitaminas y minerales. Si usted le aporta un alimento concentrado, busque uno que tenga aceite y fibra digestible como fuente de energía y divídalo en tantas pequeñas tomas al día como sea posible porque el estómago del caballo es pequeño. Dele el forraje primero para aumentar la cantidad de saliva o mezcle el pienso con un producto rico en fibra para fomentar la masticación.


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“Diagnosticar correctamente las úlceras gástricas”

«Las úlceras gástricas pueden presentar, vagamente, algunos síntomas. Si un caballo no está rindiendo bien, tiene el pelo ‘apagado’, está delgado, tiene poco apetito, a veces rechina los dientes, se queda boquiabierto o muestra ocasionalmente ligeros síntomas de cólico, sin duda hay que considerar las úlceras gástricas» dice la Profesora Sloet de la Universidad de Utrecht.

«La única forma de diagnosticar con certeza las úlceras gástricas es la endoscopia, lo que implica meter por la ollares y el esófago un endoscopio de 3,2 metros de largo, este es un tubo con una cámara al final, para mirar dentro del estómago.  Las úlceras gástricas pueden producirse en varias zonas del estómago: en la parte superior –que está recubierta con mucosa escamosa no glandular– o en la parte inferior –recubierta con mucosa glandular– y también varía la gravedad de las mismas. Una evaluación precisa del problema por parte de un veterinario experimentado y una buena endoscopia gástrica son importantes para determinar la elección del tratamiento y qué medidas adicionales son las mejores. La alimentación frecuente con tomas pequeñas y, preferiblemente, tener acceso constante a buena fibra y agua fresca potable son aspectos importantes de un buen cuidado».

“Una cucharada extra de pienso es el mayor error”

La veterinaria equina de Pavo, Veerle Vandendriessche, durante su formación ha visto este problema con frecuencia, en particular el caso de caballos que estaban demasiado delgados y a los que se les suministró pienso extra pero no se recuperaron. «Al contrario, solo empeoraron. Cuando se les examinó en la clínica, también miramos dentro del estómago y en el 90 % de los casos vimos graves úlceras gástricas».

Parte del examen consistió también en revisar el manejo total y el régimen de alimentación, donde casi siempre radicaba el problema. Según Veerle «El error lógico es pensar que más pienso debería paliar la delgadez. Los caballos no pueden procesar grandes cantidades de alimento concentrado en una sola toma, especialmente si el alimento concentrado tiene mucho almidón y azúcar. Además, si por la mañana se les da con el estómago vacío, sin una base de fibra primero, nos estaremos buscando problemas».

Estos caballos recuperaron la salud ajustando el régimen alimenticio, lo que significa que el alimento concentrado se eliminó completamente en la mayoría de casos. Si se seguía administrando, se les daba uno bajo en azúcar y almidón en raciones muy pequeñas distribuidas en varias tomas. «Lo que sería de cuatro a seis comidas diarias, controlando principalmente la cantidad de azúcar y almidón por toma de pienso. Si esto supone demasiado trabajo, un comedero automático es una buena inversión». La veterinaria indica que lo más importante es proporcionar fibra a libre disposición. «Pastar es lo mejor porque les permite masticar y moverse todo el día, lo cual reduce el estrés. Cuando transporte a su caballo, también es recomendable que se asegure de que tenga acceso a algo de fibra en el remolque, para que no tenga que trabajar con el estómago vacío cuelgue una red de heno en el remolque, por ejemplo. También podría considerar la posibilidad de darle alfalfa, que es rica en proteínas y calcio y por lo tanto reduce la acidez del estómago. La pulpa de remolacha remojada también es buena porque contiene pectina, que ayuda a formar una capa protectora. Asegúrese de ponerla en remojo, de lo contrario se corre el riesgo de bloqueo del esófago, porque la pulpa se expande cuando está saturada de saliva».