05 Octubre 2021

Morfológico


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El caballo cuarto de milla americano: American Quarter Horse

Cuando conoces al caballo cuarto de milla no se te olvida. Tiene una morfología tan peculiar que es fácilmente reconocible hasta para los más inexpertos.

En el Blog de Pavo hablaremos del cuarto de milla para que conozcas a un caballo totalmente dócil a pesar de su apariencia explosiva.

Morfología del Quarter Horse

A la primera impresión, lo que nos viene a la mente es lo musculosos que son, con un potente tercio posterior que les facilita las paradas y arrancadas bruscas que necesitan para el trabajo en el campo. Además, son rápidos en los giros, ya que desplazan fácilmente su centro de gravedad a los cuartos traseros.

Su cuerpo cuadrado y musculado está acompañado de una cabeza relativamente pequeña, pero de potente mandíbula. Algo similar ocurre con los pies, que aparentan pequeños respecto al cuerpo y, sin embargo, el hueso es ancho en toda la extremidad.

Son sprinters natos, ágiles y equilibrados. Esta rapidez de respuesta y su fisionomía nos podría hacer pensar en un caballo explosivo, nervioso, inquieto, con los músculos en tensión continuamente, pero en realidad se acompaña de un temperamento templado, fácil y poco caliente.

La propia asociación de la raza comenta en su web:

En parada, el American Quarter Horse normalmente se para a gusto con las patas bien debajo de él, lo que explica su capacidad para moverse rápidamente en cualquier dirección.

En movimiento va reunido, lo que le permite girar o detenerse con notable facilidad y equilibrio, con sus corvejones siempre bien debajo de él.

La cabeza de un Quarter Horse americano refleja una inteligencia en alerta. Tiene una cabeza corta y ancha coronada por orejas pequeñas, bondadosos ojos abiertos, grandes fosas nasales, hocico corto, y boca firme. Las mandíbulas, bien definidas, dan impresión de fuerza.

Todo esto nos hace pensar en un Fórmula 1 que pasa de 0 a 100 en 2,5 segundos, pero con la templanza de un abuelo experimentado.

Ninguna raza corre más que él en 400 metros, a la vez que puede ser montado por un niño que coge la rienda con dos dedos.

Historia

En la época en la que los primeros colonos llegaron a la costa oeste de los actuales EEUU se usaban los caballos ingleses (que no PSI) para el trabajo diario y para las carreras, pero pronto los comenzaron a cruzar con los caballos de las tribus indias Chickasaw, que eran fuertes y veloces, y a su vez descendían de los caballos traídos por los exploradores y colonos españoles, un caballo cuyo origen se basaba en las razas autóctonas españolas, mejoradas más tarde por las razas árabes traídas tras las invasiones desde el norte de África.

En el siglo XVII el producto de la cría entre caballos ingleses y de los Chickasaw comenzó a llamarse Celebrated American Quarter Running Horse en referencia a las carreras de cuarto de milla, que eran las más populares entre los colonos, frecuentemente realizadas en las calles de las ciudades.

En 1752 se importó un hijo de Godolphin Arabian, Janus, que al ser cruzado con las yeguas, imprimió más velocidad. Su sello era “Compactness of form, strength and power” (forma compacta, fuerza y poder).

Así comenzó el desarrollo de la raza American Quarter Horse.  A su vez, también evolucionaba la raza Pura Sangre Inglés, de modo que había aficionados a los “caballos cortos” y a los caballos de larga distancia. Los Pura Sangre Inglés conquistaron toda la costa atlántica, en la que predominaban las ganaderías y las carreras de caballos de larga distancia, mientras que el Quarter se convirtió en el caballo de los pioneros que conquistaban tierras hacia el salvaje oeste americano.

Más tarde, aparece el Mustang en la sangre del Quarter, que se convierte en el caballo que labraba en las granjas de los colonos, cazaba búfalos y hacía los traslados de las vacas desde Río Grande hasta Alberta.

En Texas, el Quarter se convirtió en el caballo de los vaqueros. Era tan necesario en las grandes llanuras como la comida o el agua del ganado, así que los vaqueros siguieron con la selección de estos caballos imprescindibles. Les llamaban steeldusts en honor al semental Steel Dust, cuyos triunfos en las carreras eran ampliamente conocidos en el mundo cowboy.

A partir de entonces, diversos ganaderos seleccionaron estos steeldusts hasta que en 1940 se creó la asociación de cría del caballo cuarto de milla, AQHA.

Desde entonces, la asociación cuida del mantenimiento de la raza a través de múltiples actividades como la organización de carreras de corta distancia, concursos de trabajos en la ganadería, trails, diferentes competiciones cronometradas y los morfológicos de la raza.

La versatilidad y el carácter del Quarter hizo que se expandiera por todo el mundo y tras él, las asociaciones de cría en cada país, para fomentar un caballo de físico impresionante con una cabeza centrada en el trabajo y en agradar a su jinete.

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