Cuando dices “mi caballo no se alcanza”, ¿realmente lo sabes?, ¿has comprobado los protectores? Porque las rayas que tienen no se han producido mientras estaban en el arcón del material.
En el Blog de Pavo hablaremos de los alcances para que comprendas la importancia que tiene saber detectarlos ya que la mayoría no se ven.
¿Qué es un alcance?
Un alcance es una lesión en las extremidades del caballo producida por el propio casco del caballo que golpea en alguna parte de otra extremidad.
Tipos de alcance según extremidad y altura
Por extremidad afectada y casco de origen:
- De los pies en las manos
- De una mano en la otra extremidad anterior
- De un pie en la otra extremidad posterior
- De una mano en la extremidad posterior
Por altura de la lesión:
Los golpes en la extremidad anterior pueden producirse a varias alturas. Pueden alcanzar desde la palma de la mano (parte inferior del casco), que cuando llevan herraduras producen sonido metálico, o ir subiendo a los bulbos de los talones, la cuartilla, el menudillo y la caña.
Algo similar puede suceder en la extremidad posterior en trotones, en los que la mano puede golpear la parte anterior de la extremidad posterior. En cualquier caballo, un pie puede golpear en la cara interna de las extremidades desde el casco hasta el corvejón, aunque lo más frecuente suele ser el menudillo, de ahí que los protectores más usados sean los de menudillo.
Causas de los alcances
Morfología del caballo
Existen problemas de conformación del caballo que favorecen la cercanía de las extremidades al moverse. Es el caso de caballos estrechos de pecho y que además tienen aplomos que cierran la base.
Problemas de coordinación y propiocepción
En caballos con algún problema neurológico que afecte a los centros del equilibrio y movimiento.
Alteraciones de la marcha
Caballos con cojeras y anomalías mecánicas de la marcha.
Fatiga
La fatiga disminuye el control fino del movimiento. Típico en caballos que nunca se alcanzan y lo hacen al final del entrenamiento.
Monta inadecuada
El jinete puede interferir en el movimiento del caballo lanzando mensajes confusos o desequilibrándolo. Incluso un mal uso de la embocadura hace que el caballo adopte posturas inadecuadas que le hacen “tocarse”.
Caballos jóvenes o poco entrenados
Los caballos jóvenes tienen falta de equilibrio pues están en crecimiento, musculación y búsqueda de ese equilibrio con el peso del jinete. Además, todavía la musculatura del core no es fuerte y la transmisión del movimiento de pies a manos es irregular.
Caballos viejos
Con la edad aparecen problemas articulares, no solo de extremidades, sino también de dorso que hacen que el caballo modifique la mecánica del movimiento. A esto se une que están menos musculados y la fatiga puede aparecer antes.
Herraje inadecuado o demasiado tiempo entre herrajes
Todos los alcances empeoran cuando el casco está largo por retrasos en el herraje. Los caballos que se alcancen deben de tener pautas de herraje minuciosas realizadas por un herrador experto que sepa recortar el casco para evitar (en lo posible) los alcances sin alterar el balance del casco.
Azar
A veces, un giro inesperado, un tropiezo, cualquier cosa puede producir un alcance.
Consecuencias
Contusiones y hematomas
Las lesiones más difíciles de detectar, al quedar cubiertos por el pelo y no aflorar hasta que los alcances son repetidos en el tiempo o intensos.
Heridas, infecciones y fracturas
Sobrehuesos
El traumatismo sobre el hueso produce inflamación de su capa más externa (periostio). Si el proceso se cronifica, se producen depósitos de calcio en esta inflamación y la deformación osifica quedando dura y permanente. En este momento el dolor se detiene y si no se afectan estructuras importantes, es solo un defecto estético. Pero, si afecta a zonas adyacentes o a la articulación, puede producir deficiencias funcionales e incluso cojeras mecánicas (no por dolor).
Arranque de herraduras
Cambios posturales con sobrecargas
El caballo sabe que se puede golpear y adopta posturas inusuales (en un intento de evitar el dolor) que sobrecargan músculos y tendones.
Tratamiento y prevención
En el caso de que los alcances ya se hayan producido, hay que tratar sus consecuencias:
Tratar heridas, hematomas, sobrehuesos...
- Si ha pisado la herradura y está floja, hay que reponerla, ya que los clavos sueltos pueden acabar entrando en el pie.
- Si han producido heridas abiertas, hay que limpiar con agua abundante (al menos 10 minutos). El veterinario evaluará la gravedad de la lesión y establecerá el tratamiento conveniente, así como la necesidad de reforzar la vacuna del tétanos.
Después de tratar la lesión deberemos encontrar la causa y contrarrestarla.
SIEMPRE ► Usar protectores: de caña y menudillos, campanas, etc. Evitarán muchos disgustos.



