23 Marzo 2021

Salud


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Brotes infecciosos respiratorios en los caballos: cómo evitar su diseminación

Aunque la enfermedad sea respiratoria, y la principal vía de contagio que tenemos en mente es la aerógena, la que generalmente se escapa en los protocolos de actuación es la vía de transmisión por material contaminado. Es en este control donde bajamos la guardia, y los brotes se expanden.

En el Blog de Pavo hablaremos de modelos de actuación ante un foco infeccioso respiratorio.

Protocolos de bioseguridad en un brote respiratorio

Si conoces cómo se expande un brote, tendrás más armas para evitarlo, por eso te vamos a explicar cómo se disemina una enfermedad infecciosa respiratoria y cuál es su correspondiente protocolo:

Contacto directo entre caballos

Tenemos que separar (aislar) los animales enfermos de los sanos a la mayor distancia que podamos. Si es posible, en naves diferentes.

Aerosoles

La peligrosidad de esta transmisión depende del tamaño de la gota en la que suele viajar el agente infeccioso.

En el caso de bacterias, las gotas suelen ser grandes (pesadas), y la distancia viajada suele ser pequeña: menos de 5 metros, y en general no supera los 50.

En el caso de virus que viajen en gotas pequeñas (ligeras), la distancia se multiplica, sobre todo si las circunstancias son las idóneas, por ejemplo, alta humedad ambiental, que hace que no se resequen las gotas. En este caso, las distancias pueden llegar a kilómetros.

Las enfermedades que se transmiten por vía aerógena tienen menos incidencia en verano gracias a la sequedad del ambiente.

También en este caso el protocolo es el aislamiento.

Transporte

En el caso de viajar en un transporte en el que ha viajado un animal enfermo:

  • Remover todas las partes sueltas: separadores, cubos, redes, alfombras...
  • Eliminar toda la cama y heces.
  • Mojar con agua y detergente todas las superficies al menos media hora.
  • Lavar a presión todas las superficies.
  • Revisar si se ha eliminado toda la suciedad y si es necesario, repetir el proceso.
  • Pulverizar con desinfectante adecuado a la enfermedad.
  • Esperar a viajar al menos las horas recomendadas según la enfermedad, incluso habiendo desinfectado.

Si los caballos anteriormente transportados estaban aparentemente sanos, esperar 24 horas, incluso habiendo desinfectado.

 Instalaciones  y material

Debemos de tener material (cubos, cepillos, escobas, ramales...) dedicado exclusivamente a animales enfermos y no debe de salir de la zona de aislamiento.

Las instalaciones y el material deben de ser lavados con agua y jabón, y posteriormente desinfectados con agentes adecuados, de modo similar al aplicado a transportes.

Las camas deben de ser depositadas en estercoleros independientes y aislados.

 Personas

Tanto las personas como sus ropas pueden propagar las infecciones, por lo tanto, se debe:

  • Limitar las visitas a las necesarias, como el veterinario o los cuidadores.
  • Usar una ropa específica para la ganadería (que quedará allí al marchar) y cambiarse para entrar o salir.
  • Desinfectar calzado al entrar y salir del centro hípico.
  • No visitar a otras ganaderías, propietarios particulares de caballos o personas que hayan podido estar en contacto con caballos.

Movimiento de animales no controlados: perros, gatos, ratones, moscas, aves...

Debe de establecerse un protocolo de control de moscas y ratones dentro de la misma ganadería, para reducir todo lo posible su incidencia y por tanto la carga microbiana que puedan transmitir.

Eliminar la entrada y salida de gatos y perros de la ganadería para evitar la diseminación entre ganaderías, y suprimir el acceso a la zona de caballos ya enfermos para contener la diseminación a otras partes de la ganadería.

El control de las aves se basa en disminuir la cantidad de comida disponible, cerrando el acceso al depósito de piensos y grano.

Factores de los que depende que un caballo caiga enfermo por una enfermedad infecciosa

1. Virulencia del microorganismo circulante

Es decir, la capacidad de ese agente de producir enfermedad, así como el grado de intensidad de los síntomas.

2. Capacidad de supervivencia del microorganismo fuera del animal

Cuanta más capacidad tenga para sobrevivir más tiempo en el medio ambiente, más contagiosos será.

3. Número de microorganismos a los que se ha expuesto

Cuanta mayor sea la concentración de microorganismos que entran al animal, más infectivo será.

4. Resistencia individual del caballo al microorganismo

El primero no depende de nosotros, es un factor propio del microorganismo, pero sobre el segundo y el tercero, podemos actuar desarrollando los protocolos de bioseguridad que hemos comentado, que serán tanto más estrictos cuanto más virulento sea el brote.

En el caso de la resistencia individual, cobra especial importancia que el caballo esté vacunado y/ que sus defensas sean fuertes. De estos dos temas hemos hablado ampliamente en este blog.

Todos estos consejos son recomendaciones, pero en caso de brotes de enfermedades de declaración obligatoria, como es la rinoneumonía equina, existen normas de cumplimiento obligatorio, que debes de conocer, no solo para evitar la propagación, sino para cumplir la ley.

Si te ha gustado este artículo sobre la prevención de la diseminación de un foco infeccioso, compártelo con los amigos a los que le pueda resultar de ayuda.

No te quedes con dudas, envíanos tus comentarios y responderemos a tus preguntas.

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