23 Octubre 2018

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Estrés en el transporte de caballos: repercusiones en su salud

Transportar un caballo es de las actividades más temidas por jinetes y ganaderos debido al peligro que conlleva. Tenemos en mente la posibilidad de accidentes, pero nos olvidamos del gran nerviosismo y cansancio que se genera en el caballo durante el viaje y nos sorprendemos de lo alterados y perjudicados que llegan a su destino.

En el Blog de PAVO hablaremos de los efectos sobre la salud del caballo producidos por el estrés durante el transporte y de cómo minimizarlos

Efectos del estrés en el transporte del caballo sobre el aparato respiratorio

Los habitáculos de transporte suelen tener niveles de polvo más altos de lo normal. En estos casos el organismo del caballo reacciona produciendo más moco de forma natural para arrastrar estas partículas.

Este sistema natural de limpieza del respiratorio no funcionará correctamente cuando el caballo esté atado al camión en un modo en el que no pueda descender la cabeza, acumulándose el moco y el polvo en los pulmones.

El estrés produce la liberación de una hormona llamada cortisol que a su vez disminuye las defensas del sistema respiratorio.

Si a la bajada de defensas le sumamos una mayor retención de polvo en el respiratorio, todo encamina a que el caballo desarrolle la enfermedad respiratoria del transporte (o fiebre del transporte), que en caso de agravarse puede dar lugar a neumonía u otros procesos respiratorios.

Efectos del estrés en la deshidratación y el peso durante los desplazamientos

Nos resulta obvio que los caballos pierden peso al ser transportados porque comen menos al perder apetito, o porque se les suministra una ración menor para evitar cólicos, pero no somos tan conscientes del brutal desgaste energético que se produce al intentar mantener el equilibrio dentro del camión absolutamente durante todo el trayecto.

También se deshidratan cuando no beben lo suficiente o por la pérdida de líquidos con la sudoración tan intensa que produce el calor en el interior del habitáculo o por el mismo estrés.

Efectos del estrés del transporte en el aparato digestivo del caballo

La poca libertad de movimientos, la disminución de la ingesta de alimento, las alteraciones en las rutinas de alimentación y las deshidrataciones disminuyen los peristaltismos (ondas) intestinales y generan alteraciones en la flora, pudiéndose producir cólicos, diarreas, o impactaciones por acumulación de heces.

El estrés también puede agravar úlceras de estómago ya existentes (un problema mayor de lo que creemos), o incluso generar úlceras nuevas.

¿Sabes si tu caballo puede tener úlceras gástricas?

Descarga la guía gratuita en este enlace


El transporte es una de las principales causas de estrés en caballos

¿Cómo minimizar los efectos del transporte en la salud del caballo?

  • Con pautas de desensibilización al transporte

Los caballos son animales cuya defensa es la huida, de modo que estar en un lugar pequeño y cerrado ya es por sí mismo causante de estrés. Tendrás que ir mostrándole poco a poco que no hay motivo para huir.

1. En el potro lactante

Si tienes una yegua madre que es tranquila durante los viajes, súbela al remolque y ponle heno para que lo coma allí como si fuese el box. De este modo el potro terminará subiendo por propia voluntad para acompañar a su madre, que a su vez le transmitirá sensación de bienestar al comer tranquilamente.

Esas subidas y bajadas voluntarias lo acostumbrarán a la rampa o al pequeño escalón de subida, y sobre todo al ruido que se produce al pisar el suelo, que es de los principales motivos por los que un caballo tiene miedo a la rampa o al propio transporte.

En cuanto suba y baje varias veces encontrará natural el ruido y no le dará la mayor importancia.

La siguiente fase es acostumbrarlo al ruido de los motores. En cualquier ganadería que se alimente a los caballos con máquinas a motor podrás ver que los caballos asocian su ruido con algo positivo. Por eso, cuando arranques el motor del van o del camión, proporciónale algún alimento que le guste mucho y enseguida dejarán de asustarse y lo relacionarán con ese premio.

Comienza a darle la golosina bastante lejos y ve acercándote cada vez más al remolque.

Cuando el potro esté absolutamente tranquilo ante el ruido, y suba y baje sin problemas puedes probar a mover unos metros el remolque para que se vaya acostumbrando al movimiento bajo sus pies.

Todas estas pautas resultan mucho más sencillas si las realizas con la madre al lado que si lo haces con el potro solo.

2. En el potro destetado

Siempre se habla de que para acostumbrar un caballo al transporte debe de subirse con otro tranquilo y que ya esté acostumbrado.

Pero aquí hay que puntualizar algo: los caballos, igual que las personas, tienen sus preferencias y sus tiempos para realizar amistades entre ellos.

Todos sabemos que cuando un caballo se introduce en una manada pasa un tiempo hasta que se conocen y establecen los lazos y jerarquías. De estas resultarán hermanamientos o desavenencias que permanecen en el tiempo.

Sin embargo, subimos a dos caballos completamente desconocidos a un remolque, los colocamos a escasos centímetros y pretendemos que les resulte agradable.

Algunos caballos viajan aterrorizados, no por el propio transporte, sino por tener a su lado la amenaza constante de agresión de un caballo que está en un jerarquía superior y que le lanza señales de dominancia durante todo el trayecto.

Por eso lo ideal para un caballo que viaja por primera vez es hacerlo con otro con el que tenga buenos lazos.

  • Tomando precauciones en el bienestar de caballo

Durante el viaje hay que detenerse 15 minutos cada 2 horas aunque no se descarguen los caballos. En ese momento se dará de beber y se revisará que todo vaya bien. Con el camión parado el caballo también podrá orinar.

El caballo no debe de tomar pienso ni durante el viaje, ni 3 horas antes de un transporte corto, pero si deberá tener heno a su disposición en una red situada lo suficiente alta como para que el caballo no pueda meter sus manos y lo suficiente baja para que se introduzca la menor cantidad de polvo en los ollares.

En los transportes largos se suministrará, con el camión parado, la mitad de la ración habitual de pienso.

Los caballos de alto rendimiento que viajen mucho o que se ponen excesivamente nerviosos en el transporte están muy predispuestos a úlceras y deben de alimentarse de forma habitual con piensos que mantengan un equilibrio ácido-base en el estómago que ayuden a que esas úlceras no se agraven por el estrés del transporte.

El caballo deberá ir atado de modo que la cabeza pueda descender por debajo de la altura de los hombros y el polvo sea arrastrado por el moco naturalmente producido.

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No te quedes con dudas, envíanos tus comentarios y responderemos a tus preguntas.

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