15 Junio 2021

Comportamiento


¡Suscríbite al blog!

Te avisaremos cada vez que publiquemos nuevo contenido

Consentimiento
Información básica sobre protección de datos

La agresividad en los caballos: orígenes y prevención

Tener un caballo agresivo es uno de los mayores problemas de comportamiento a los que nos podemos enfrentar.

En el Blog de Pavo hablaremos de los orígenes de la agresividad para que puedas prevenirla, ya que el tratamiento debe de dejarse en manos de profesionales.

Por qué los caballos son agresivos

En etología equina, la agresividad hacia humanos se clasifica dentro de las conductas aprendidas, es decir, no es un proceso habitual que se desarrolle de forma natural como en el caso de agresividad entre sementales por defensa del territorio o lucha por las yeguas.

Que un caballo aprenda a ser agresivo tiene diferentes orígenes:

Refuerzo positivo

Los caballos aprenden continuamente, bien porque se lo enseñamos conscientemente, o bien porque inconscientemente reforzamos una conducta. Este último es el caso del refuerzo positivo de una conducta agresiva.

Pongamos un ejemplo, fácil de entender, en el que sin darnos cuenta reforzamos la agresividad. Cuando entramos con un cubo de pienso al prado donde tenemos al caballo, el caballo se nos echa encima, mete la cabeza en el cubo, nos corta el paso... y nosotros para quitárnoslo de encima, le ponemos el cubo.

Lo mismo sucede en el caso de las golosinas: nos huele los bolsillos, las manos, se pega demasiado a nosotros y se las damos antes de que nos empuje más. Sin quererlo, estamos reforzando que, si exige, se le da.

Si esto sucede con un potro es su etapa de jerarquización, puede ser peligroso, porque puede ir creciendo en exigencia.

Agresividad relacionada con dolor

El dolor es una de las causas más frecuentes de agresividad en los caballos, y también una de las más fáciles de resolver.

Todos entendemos que un perro que siente dolor puede reaccionar mal al tocarlo en la parte dolorida. Sabemos que le duele porque el perro manifiesta bastante bien el dolor. Sin embargo, los caballos, como herbívoros que son, ocultan su dolor como método de supervivencia. Cualquier caballo en libertad que manifieste síntomas de dolor es el objetivo de depredadores, pues saben que es una presa en dificultades y más sencilla de cazar. Este instinto todavía permanece en la actualidad, y un caballo puede tener una zona dolorida y no parecerlo, de modo que cuando le tocamos podemos producirle más dolor y reaccionar con una coz, un manotazo o un mordisco.

Cualquier caballo que de repente manifieste conductas agresivas debe de ser revisado por un veterinario para descartar cualquier patología.

Otras veces, esta agresividad aparece de modo indirecto, por ejemplo, cuando la montura le produce dolor. Al final, el caballo asocia el dolor con el jinete contra el que manifiesta agresividad.

Agresividad relacionada con exigencias mayores a la capacidad de aprendizaje

Los caballos tienen una curva de aprendizaje que el jinete debe de aprender a detectar. Cuando al caballo se le exige algo que no entiende o no está capacitado para realizar, y se le castiga por no hacerlo, entramos en una zona peligrosa.

Su reacción puede ser defensiva-agresiva, o entrar en un estado de “neutralización” en el que el caballo se rinde y desiste de hacer nada, porque piensa que haga lo que haga se le castigará. Cualquiera de los dos resultados resulta nefasto.

Imprinting inadecuado

Si no somos expertos en esta técnica, podemos tener más consecuencias negativas que positivas. Una de las negativas se produce cuando se genera demasiada confianza, de modo que, cuando el potro llega a la edad de establecer jerarquías, puede desarrollar conductas dominantes e incluso agresivas. Tienes más información sobre este tema en nuestro post del blog Imprinting en el potro y su manejo temprano.

Agresividad y caballos con dietas demasiado altas en energía

Los caballos que toman dietas demasiado altas en almidón, es decir azúcares de rápida absorción, tienen picos de glucosa en sangre que los excita lo suficiente como para entrar en zona roja.

Aquellos caballos que mencionábamos en el apartado anterior: caballos mimados que no respetan el espacio personal, o que tienen dolor, o que han sufrido maltrato, o que por un imprinting mal realizado no respetan al humano, se envalentonan durante esos picos de glucosa, que actúan como puntos gatillo que disparan la agresividad que antes no manifestaban.

Reducir el almidón en la dieta y garantizar un mínimo de forraje del 1,5 % del peso del caballo suele ser suficiente para controlar este tipo de agresividad.

Cómo saber por sus gestos si un caballo va a atacar

Los caballos, antes de atacar, realizan gestos de amenaza que van aumentando en intensidad a medida que el oponente (ya sea caballo o persona) no reacciona retirándose.

Los caballos bien socializados aprenden a reconocerlos, y cuando las jerarquías están bien establecidas, estas señales son suficientes para que la situación no empeore, y la amenaza queda solo en eso: gestos.

 

  • Dirige las orejas hacia atrás.
  • Abre la boca enseñando los dientes a la vez que estira el cuello.
  • Emite un ruido concreto.

  • Da un manotazo.
  • Mueve la cola en un movimiento rápido como un latigazo.

Esto sucede si el caballo ha crecido con otros caballos y, por tanto, ha aprendido muy bien el lenguaje dentro de la manada.

Los caballos que han crecido solos y desconocen el lenguaje, tanto para recibir información como para crearla, pueden ser agresivos sin esos gestos previos, y es donde radica el mayor peligro tanto para él mismo como para otros caballos e incluso para el humano.

Este tema lo tienes ampliado en Los caballos que viven en compañía de otros están más equilibrados.

Si te ha gustado este artículo sobre la agresividad de los caballos, compártelo con los amigos a los que les pueda resultar de ayuda.

No te quedes con dudas, envíanos tus comentarios y responderemos a tus preguntas.

¿Te gusta el blog de Pavo?

  

¡Suscríbite al blog!

Te avisaremos cada vez que publiquemos nuevo contenido

Consentimiento
Información básica sobre protección de datos

Compartir en:

Envíanos tu comentario

Nombre

Dirección de correo electrónico (no visible)

Mensaje


Posts relacionados

Los caballos calientes: cómo solucionarlo

Tener un caballo que se calienta fácilmente puede terminar con la paciencia del jinete más templado, por no hablar del peligro que conlleva. En el Blog de Pavo hablaremos del caballo caliente...
Leer más >

Cómo evitar el estrés en el caballo durante la competición

El estrés tiene efectos físicos en el organismo del caballo, no se trata solo de algo mental. Estas alteraciones, que son necesarias en momentos determinados y resultan positivas, se convierten...
Leer más >